Ruiz Uribe y la larga carrera por mantenerse vigente rumbo a 2027
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A medida que se acerca la definición de candidaturas de Morena para la elección de 2027, uno de los nombres que vuelve a aparecer en la conversación política de Baja California es el de Jesús Alejandro Ruiz Uribe. El exdelegado federal de Programas para el Bienestar ha mantenido una estrategia constante de exposición pública que le ha permitido conservar presencia dentro y fuera del partido, pese a los reveses sufridos en procesos internos anteriores.

Ruiz Uribe participó en la contienda interna por la gubernatura en 2021, donde fue superado por Marina del Pilar Ávila Olmeda, y posteriormente buscó la candidatura al Senado en 2023. En ambos casos quedó fuera de las postulaciones finales de Morena, aunque continuó desarrollando actividades políticas y comunitarias en distintos municipios del estado.

Tras concluir su etapa al frente de la delegación federal, su presencia pública cambió de manera notable. Mientras ocupó el cargo, la mayor parte de su actividad estaba vinculada a eventos institucionales y programas gubernamentales; sin embargo, desde entonces ha incrementado los recorridos por colonias, reuniones vecinales, encuentros con empresarios y organizaciones sociales, además de una intensa difusión de estas actividades a través de redes sociales.

Paralelamente, el exfuncionario ha impulsado distintos mecanismos de promoción que han generado cuestionamientos entre actores políticos y observadores. Entre ellos destacan la publicación de un libro, actividades de la Fundación Ruiz Uribe, campañas publicitarias con su imagen y apellido en distintos municipios, así como eventos masivos que han sido interpretados por sus críticos como una estrategia permanente de posicionamiento político.

La más reciente etapa de esa estrategia incluye el lanzamiento de un podcast promovido en diversas ciudades de Baja California. Incluso, en Tecate autoridades municipales señalaron que algunos anuncios relacionados con este proyecto fueron colocados antes de contar con la autorización correspondiente. Para sus detractores, se trata de una nueva modalidad para mantener vigente su imagen pública, mientras que sus simpatizantes lo consideran un espacio para difundir ideas y generar diálogo ciudadano.

Los cuestionamientos sobre el origen de los recursos utilizados para financiar parte de esta promoción han acompañado a Ruiz Uribe durante los últimos años. Sin embargo, y sin mayor recelo el exdelegado continúa desarrollando actividades públicas y fortaleciendo su presencia en distintos espacios políticos y sociales, en una estrategia que busca mantenerlo dentro de la conversación pública en Baja California conforme se acerca, cada vez más, la sucesión estatal de 2027.