Tijuana BC., (NDT).- La gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, evitó pronunciarse sobre la reunión que sostuvo la senadora con licencia Julieta Ramírez con el exgobernador Jaime Bonilla Valdez, luego de que la fotografía del encuentro generara diversas reacciones en el ámbito político estatal. Cuestionada sobre si consideraba ese acercamiento una traición, la mandataria respondió que respeta “todo lo que abone a la unidad”.
Durante una breve entrevista con medios de comunicación, Ávila Olmeda fue interrogada por el encuentro entre la aspirante a la gubernatura de Morena rumbo a 2027 y Bonilla, con quien la gobernadora mantiene un distanciamiento político que se ha intensificado en las últimas semanas. Sin emitir un juicio sobre la actuación de Ramírez, insistió en privilegiar la unidad del movimiento.
El encuentro cobra relevancia debido al contexto de confrontación entre Marina del Pilar y el exgobernador. Recientemente, la mandataria acusó públicamente a Bonilla de haber promovido la filtración de audios relacionados con su situación migratoria y de tender una “emboscada” para desprestigiarla políticamente, señalamientos que marcaron un nuevo episodio en la disputa entre ambos.
Pese a esas diferencias, la gobernadora reiteró que mantiene una postura institucional frente al conflicto. Incluso, días atrás expresó públicamente que deseaba “paz en su corazón y que Dios lo bendiga mucho” al referirse a su antecesor, aunque al mismo tiempo confirmó que presentó una denuncia por la difusión de los audios.
Ávila Olmeda recordó que la querella fue interpuesta “contra quien resulte responsable” y señaló que será la autoridad competente la encargada de determinar las responsabilidades derivadas de ese caso. Añadió que el proceso ya se encuentra en manos de las autoridades y evitó hacer mayores comentarios sobre la investigación.
Las declaraciones de la gobernadora se producen en medio del proceso interno de Morena para definir a quien coordinará los trabajos de la Cuarta Transformación rumbo a 2027, etapa en la que Julieta Ramírez participa como aspirante. La reunión con Jaime Bonilla ha colocado nuevamente en el centro del debate las alianzas, reacomodos y tensiones que atraviesan al bloque oficialista en Baja California.

