TIJUANA.- Las construcciones formales que actualmente se desarrollan en Tijuana cuentan con criterios de ingeniería que contemplan fenómenos naturales y condiciones como el desalojo de aguas pluviales; sin embargo, las edificaciones realizadas mediante autoconstrucción pueden enfrentar mayores riesgos por la falta de supervisión y controles de calidad.

Maximiliano Sejama, director de Mexal Ingenieros y presidente del foro, señaló que la ingeniería civil en la ciudad ha avanzado para incorporar medidas que permitan responder ante distintas contingencias y condiciones propias de Tijuana.
Explicó que uno de los aspectos relevantes es el desfogue pluvial, debido a la necesidad de conducir y eliminar adecuadamente el agua durante las lluvias para evitar afectaciones a las edificaciones.
Consideró que el mayor punto de atención se encuentra en las construcciones improvisadas o realizadas directamente por sus propietarios, ya que no siempre existe certeza sobre los materiales, procedimientos y criterios técnicos utilizados durante la obra.
“Si tú no llevas un control de calidad, no puedes tener la certeza de que tu edificación puede soportar algún tipo de evento natural”, advirtió Sejama.
Indicó que las obras de mayor tamaño generalmente se encuentran sujetas a supervisión, protocolos y controles técnicos, mientras que en la autoconstrucción resulta más complicado garantizar que se cumplan las condiciones necesarias de seguridad estructural.
Ante este escenario, planteó que las autoridades municipales deben buscar mecanismos y procedimientos que permitan exigir y facilitar controles de calidad para quienes deciden construir por cuenta propia.
Sejama subrayó que garantizar la calidad de estas edificaciones no solamente busca proteger a quienes habitan las viviendas, sino también evitar que una construcción deficiente represente un riesgo para propiedades y familias vecinas.

