La presidenta nacional de Morena, Ariadna Montiel, reveló que ha solicitado personalmente a la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, anteponer el proyecto de la Cuarta Transformación por encima de cualquier interés particular, en un contexto marcado por las tensiones políticas que mantiene el movimiento con el exgobernador Jaime Bonilla Valdez, hoy integrante del Partido del Trabajo (PT).
Durante un encuentro con medios de comunicación, la dirigente morenista señaló que ha mantenido comunicación telefónica con la mandataria estatal y afirmó que el llamado ha sido claro. “Le he pedido que antepongan el proyecto de la Cuarta Transformación por encima de cualquier cosa”, expresó, al tiempo que destacó que la gobernadora continúa trabajando en territorio y cercana a la ciudadanía.
Respecto a Jaime Bonilla, Montiel evitó profundizar en la confrontación y señaló que, al militar actualmente en el Partido del Trabajo, corresponde a esa fuerza política conducir los asuntos internos del exmandatario. “Lo mío hacia el compañero Bonilla es un llamado, porque él milita en el Partido del Trabajo y allá es donde le coordinarán el orden”, comentó.
La declaración ocurre en medio de un ambiente de creciente tensión entre Morena y el grupo político encabezado por Bonilla en Baja California, luego de diversos desencuentros públicos y de la difusión de audios que profundizaron las diferencias entre ambos bloques, justo cuando el partido se encuentra inmerso en la definición de sus coordinaciones estatales rumbo a las elecciones de 2027.
Montiel sostuvo que, pese al escenario político, las encuestas continúan favoreciendo a Morena en la entidad, aunque advirtió que el partido no caerá en excesos de confianza. Señaló que la dirigencia mantiene un trabajo permanente en territorio y que una de las principales tareas es combatir la desinformación y fortalecer la organización interna del movimiento.
Asimismo, explicó que Morena ha intensificado la evaluación de sus estructuras y de los responsables políticos en cada estado, siguiendo un esquema de revisión constante. Indicó que las reuniones con gobernadores y con las estructuras territoriales permiten medir avances y corregir estrategias, con el objetivo de fortalecer la institucionalización del partido.
Finalmente, la dirigente nacional afirmó que la conducción del proceso interno requiere mantener serenidad y disciplina política. “Hay que mantener nervios de acero, cabeza fría para dirigir y para calmar los ánimos”, expresó, al asegurar que la prioridad de Morena será preservar la unidad del movimiento y consolidar el proyecto de la Cuarta Transformación de cara a los próximos procesos electorales.

