Madres enfrentan violencia tras separaciones; hijos son usados como herramienta de control
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Ángel Ramírez / mx.aramirez@gmail.com

Tijuana, BC (NDT).- La violencia familiar no siempre termina con una separación o divorcio. En muchos casos, comienza una nueva etapa donde los hijos son utilizados como una forma de control contra las madres, señaló una especialista al hablar sobre las dificultades que enfrentan mujeres.

Explicó que este tipo de situaciones son “más comunes de lo que la gente cree”, ya que durante los procesos de separación algunas parejas convierten a los menores en una “moneda de cambio”, especialmente cuando el agresor siente que perdió el control sobre la madre.

“Cuando el agresor empieza a perder el control de la madre, como pareja o como esposa, los empieza a controlar por medio de los hijos”, expresó durante su intervención, al señalar que muchas mujeres terminan enfrentando largos procesos legales para intentar recuperar la custodia o convivencia con sus hijos.

Indicó que frecuentemente las separaciones ocurren cuando la violencia ya escaló de manera importante dentro de la relación, y lamentó que muchas parejas no cuenten con herramientas emocionales o apoyo profesional para terminar la relación de una forma sana y menos conflictiva.

También describió cómo algunos padres que antes tenían poca participación en la crianza, tras el divorcio buscan asumir un papel más activo, incluso utilizando el tema económico como una forma de presión hacia la madre. “Después se vuelve el mejor padre y se vuelve el padre que quiere estar con ellos”, comentó.

Finalmente, advirtió que además de las disputas legales y económicas, las mujeres enfrentan otro tipo de violencias derivadas de estas separaciones, en un contexto donde el costo de vida y la manutención de los hijos representan una carga constante para muchas familias.