Ángel Ramírez / mx.aramirez@gmail.com
Habitantes plantean crisis en movilidad, salud y servicios, mientras el gobierno municipal responde con diagnósticos, reuniones y acciones parciales
.Residentes de Santa Fe, encabezados por la vecina Luci Soto, presentaron un pliego petitorio amplio y urgente ante el alcalde de Tijuana, Ismael Burgueño Ruiz. En este documento exigen soluciones estructurales a problemas de movilidad, salud, servicios públicos y orden urbano. Mientras tanto, la autoridad municipal respondió con compromisos de análisis, seguimiento y algunas acciones inmediatas.

En materia de movilidad, uno de los reclamos más contundentes, los vecinos demandaron infraestructura de fondo: pavimentación real de accesos, construcción de un puente elevado desde Pajarita hasta Mamamía, puentes peatonales, rutas de transporte público eficientes y ordenamiento del tránsito. “No solamente que pase la máquina. Necesitamos entradas y salidas pavimentadas y soluciones reales para el cuello de botella que ya no soporta la glorieta”, expresó Luci Soto. Además, denunciaron caos por sobre ruedas, falta de señalización, ausencia de grúas y la urgente necesidad de semáforos en puntos críticos como el crucero de Calimax Parque.
Ante esto, el alcalde respondió que se realizará una evaluación técnica inmediata. “El día de mañana voy a estar ahí en Santa Fe con el equipo para analizar la infraestructura y generar condiciones de mejoramiento en las vialidades alternas”, aseguró Burgueño Ruiz. Además, adelantó que se trabajará en fresado y en estrategias para desahogar el tráfico. Aunque reconoció limitaciones en zonas ejidales donde no se pueden aplicar recursos públicos directamente.
En el rubro de salud, los vecinos señalaron una carencia grave: la ausencia de un hospital de especialidades, pese a que la población supera las 250 mil personas. “Tenemos más población que Tecate y no tenemos una clínica. Solo hay consultorios de farmacia”, reclamaron. Sin embargo, este punto no tuvo una respuesta concreta por parte del alcalde durante el encuentro.

Otro tema crítico fue el rechazo total al proyecto de un panteón en la zona. Los residentes exigieron la cancelación definitiva del cambio de uso de suelo, argumentando afectaciones urbanas y sociales. “No es posible tener un panteón junto a viviendas y zonas comerciales”, señalaron. En respuesta, el alcalde informó que los trabajos continuarán en la ampliación del Panteón 14, dejando fuera, de momento, el desarrollo en Santa Fe. Sobre los cuerpos ya enterrados en el predio, indicó que existe un proceso legal en curso y que se actuará con respeto hacia las familias. “Hay un procedimiento que debemos seguir y se les notificará a los familiares en su momento”, explicó.
En servicios básicos, los habitantes denunciaron desabasto de agua potable tras recientes desarrollos urbanos, así como rezagos en bacheo y alumbrado público. También señalaron irregularidades en permisos de comercio ambulante, incluyendo presuntos cobros indebidos por parte de inspectores. A estos temas, el alcalde no dio respuesta puntual, aunque aseguró que habrá seguimiento en mesas de trabajo.

Asimismo, los vecinos solicitaron más escuelas, espacios recreativos, deportivos y la creación de una delegación propia en Santa Fe. Consideran insuficiente la atención actual. Frente a ello, Burgueño Ruiz apostó por un esquema de reuniones constantes. Anunció que volverá a encontrarse con los residentes el próximo 29 de marzo para evaluar avances. “No fue un discurso más, fue una reunión con compromisos. Nos vamos a estar viendo cada semana para dar resultados”, afirmó.
Aunque el alcalde calificó el encuentro como “exitoso” y aseguró que los vecinos se retiraron tranquilos, la brecha entre las exigencias ciudadanas —centradas en soluciones estructurales inmediatas— y las respuestas oficiales —basadas en diagnósticos y seguimiento— deja en evidencia que Santa Fe sigue esperando algo más que promesas: resultados tangibles.


