Panteón Forense en Tijuana opera con cerca de 300 cuerpos y proyecta expansión
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Ángel Ramírez / mx.aramirez@gmail.com

El presidente del Tribunal Superior de Justicia de Baja California asegura que el Centro de Resguardo Forense funciona de manera óptima y garantiza trato digno a los fallecidos

El Centro de Resguardo Forense en Valle Redondo, conocido como Panteón Forense, opera actualmente con cerca de 300 cuerpos resguardados. Su capacidad total es de mil 200 nichos, informó el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Baja California, Jorge Fragoso.

El funcionario destacó que este espacio ha cumplido con su objetivo principal: ofrecer un trato digno a los cuerpos no reclamados y facilitar su entrega a familiares sin costo alguno. Además, afirmó que “Ha funcionado como habíamos esperado, de una manera muy óptima y sobre todo para darle el debido respeto a los cuerpos y a los deudos”, señaló.

Explicó que cuando algún cuerpo es identificado, se realiza la entrega directa a sus familiares. Esto forma parte del compromiso institucional de dignificar los procesos forenses. Además, adelantó que ya se trabaja en la planeación de una segunda fase del proyecto. Esta nueva etapa contemplará otros mil 200 nichos adicionales.

Fragoso indicó que, aunque actualmente se cubre la demanda derivada de los índices delictivos en Tijuana, es necesario anticiparse al crecimiento. “Tenemos que proyectar para el primer semestre del siguiente año el inicio de la construcción de la segunda fase, no podemos dejar de planear”, afirmó.

En cuanto al flujo de ingreso y salida de cuerpos, explicó que depende directamente de los procesos de investigación de la Fiscalía. Esto se debe a que se trata principalmente de muertes violentas o accidentales. “La Fiscalía libera una o dos veces al mes en bloques, y si en ese inter los cuerpos son reclamados, se entregan directamente a sus familiares”, detalló.

Finalmente, puntualizó que aunque aún existen fosas comunes en la ciudad, estas ya no forman parte del esquema actual de operación. “Nuestra intención es que ya no se utilicen, toda vez que no representan un trato digno para los cuerpos”, concluyó.