Tijuana BC., (NDT).- Un segundo establecimiento JIREH, ligado a la Patrulla Espiritual, quedó bajo investigación de la Fiscalía General del Estado (FGE) después de la muerte de Maximino Montero Higuera, de 50 años, quien fue trasladado inconsciente y con lesiones visibles desde la clínica ubicada en Residencial del Bosque hasta el Hospital General de la Zona Este.
El nuevo caso ocurre mientras las autoridades mantienen abiertas las investigaciones por la muerte de Richard Damián Pimentel, de 28 años, ocurrida el pasado 21 de agosto en la clínica JIREH de Mariano Matamoros. A diferencia de aquel expediente, en este nuevo hecho todavía no se ha determinado oficialmente la causa de muerte, por lo que será la necropsia la que establezca si las lesiones que presentaba Maximino tuvieron relación directa con su fallecimiento.
Maximino ingresó al área de urgencias durante la noche del sábado 5 de septiembre, en condición crítica. El personal médico realizó maniobras para intentar reanimarlo, pero el paciente no respondió y fue declarado sin vida pocos minutos después. Durante la valoración fueron observados un golpe contuso en la cabeza, un hematoma y un orificio, cuya naturaleza y origen deberán ser determinados mediante los estudios forenses.
Las condiciones en las que llegó el paciente y la falta de una explicación sobre el origen de las lesiones llevaron al hospital a notificar a las autoridades ante la posible comisión de un delito doloso. La FGE abrió una investigación para reconstruir lo sucedido dentro del centro, establecer quién tenía bajo su responsabilidad a Maximino y determinar en qué momento sufrió las lesiones.
En el hospital fue detenido Nicolás Salvador Soto Moreno, de 47 años, quien se identificó como enfermero de la clínica JIREH y fue quien trasladó al interno para recibir atención médica. El hombre quedó a disposición de la Fiscalía General del Estado, que deberá determinar su situación jurídica y establecer si existe alguna responsabilidad relacionada con los hechos.
Mientras uno de los trabajadores quedó detenido, el encargado del centro de rehabilitación habría escapado después de conocer que Maximino había muerto, de acuerdo con información obtenida sobre el caso. Las autoridades buscan establecer su paradero y conocer quiénes estuvieron con la víctima durante sus últimas horas dentro del establecimiento.
El caso cobra relevancia porque ocurre menos de un mes después de la muerte de Richard Damián Pimentel en otro centro Jireh. En aquella investigación, la necropsia estableció que el joven falleció por asfixia y presentaba más de 40 lesiones. Por esos hechos fueron detenidos Mario Antonio “N” y Anthony “N”, mientras las investigaciones continuaron para identificar la participación de otras personas.
Además, apenas el 4 de septiembre, un día antes de la muerte de Maximino, la clínica JIREH ubicada en Mariano Matamoros fue suspendida provisionalmente luego de una inspección de la Comisión Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COEPRIS). La autoridad sanitaria detectó irregularidades en expedientes, consentimientos de ingreso y protocolos relacionados con la atención y seguridad de las personas internas.
Ahora las investigaciones alcanzan a otro establecimiento JIREH, esta vez en Residencial del Bosque. Sin embargo, será la necropsia de Maximino la que determine si se está frente a una muerte provocada y, en su caso, si este expediente se convierte en el segundo homicidio relacionado con centros JIREH en menos de un mes.


