Michelle Sánchez sale del recinto legislativo y entra al tablero político rumbo a 2027 
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Mientras el Congreso de Baja California enfrenta temas pendientes en materia legislativa y presupuestal, la presidenta de la Mesa Directiva, Michelle Sánchez Allende, ha incrementado su presencia en actividades públicas ajenas a las funciones propias de un diputado local. 

En los últimos días, la legisladora fue vista participando en una jornada de limpieza junto al diputado federal Armando Samaniego, así como en una reunión informal donde siguió el partido de la Selección Mexicana acompañada por Ismael Burgueño, aspirante a la candidatura de Morena al Gobierno del Estado, y el propio Samaniego, quien también ha manifestado interés por la alcaldía de Mexicali.

Las imágenes han generado cuestionamientos debido a que la participación de legisladores en labores como la recolección de basura no forma parte de las atribuciones establecidas para un diputado local. Entre sus responsabilidades constitucionales se encuentran legislar, revisar el presupuesto estatal, fiscalizar el ejercicio de los recursos públicos y representar políticamente a la ciudadanía, mientras que los servicios públicos, como la limpieza urbana, corresponden a los ayuntamientos.

Las actividades también han sido interpretadas como parte de una estrategia de posicionamiento político de cara al proceso electoral de 2027. Aunque Michelle Sánchez no ha expresado públicamente una aspiración para contender por otro cargo, dentro del entorno político se le menciona como una figura que podría buscar un nuevo espacio dentro del movimiento de Morena, en un escenario donde diversos actores ya comenzaron a intensificar su presencia territorial.

Las críticas no solo se han centrado en la naturaleza de las actividades, sino en el uso del tiempo político de los legisladores. En comentarios difundidos en espacios de opinión, se cuestionó que tanto Michelle Sánchez como otros legisladores dediquen esfuerzos a jornadas que no les corresponden mientras existen pendientes legislativos y administrativos que forman parte de sus responsabilidades.

Quienes defienden este tipo de acciones argumentan que el contacto directo con la ciudadanía fortalece la representación popular y permite conocer de primera mano las necesidades de las colonias. Sin embargo, cuando estas actividades se intensifican en la antesala de un proceso electoral y coinciden con reuniones entre aspirantes o figuras con proyectos políticos definidos, resulta inevitable que sean interpretadas como ejercicios de construcción de imagen más que como parte del tan conocido trabajo de territorio.

En un contexto donde Morena comienza a perfilar a sus posibles cuadros para las elecciones de 2027, la presencia constante de Michelle Sánchez en actividades públicas  junto a actores con aspiraciones electorales alimenta la percepción de que la contienda interna ya comenzó fuera de los tiempos formales.

Mientras tanto, el debate continúa sobre hasta dónde llega el trabajo de representación social de un legislador y en qué momento esas acciones dejan de responder a su función constitucional para convertirse en mera estrategia de posicionamiento político.