Tijuana, BC., (NDT).- Vecinos del Centro de Tijuana denunciaron las condiciones en las que opera un Yonke instalado en el predio que durante años albergó la Estación 1 del Cuerpo de Bomberos, sobre la calle Quinta, donde además aseguran que un perro utilizado como guardián permanece encadenado de manera permanente, con escasa alimentación y sin acceso constante a agua.
De acuerdo con habitantes de la zona, tras el desalojo de la estación de Bomberos en 2024, derivado de la falta de un acuerdo entre el Ayuntamiento de Tijuana y los propietarios del inmueble para su adquisición, el terreno de aproximadamente 600 metros cuadrados comenzó a ser utilizado como deshuesadero de vehículos y venta de autopartes.
Los denunciantes afirman que el establecimiento opera desde hace más de un año y mantiene sus puertas cerradas durante prácticamente toda la jornada laboral, situación que consideran inusual y que ha generado inquietud entre quienes viven y transitan por el área.
Además, aseguran que la acumulación de basura, residuos automotrices y otros desechos ha propiciado la presencia constante de roedores, convirtiendo el sitio en un posible foco de infección para los vecinos.
Uno de los aspectos que más preocupa a los residentes es la situación del perro que permanece dentro del inmueble como vigilante. Según los testimonios, el animal permanece sujeto con una cadena las 24 horas del día y presenta aparentes condiciones de abandono, con poca comida y sin disponibilidad permanente de agua, situación que podría agravarse ante el incremento de las temperaturas previsto para la ciudad.
Ante esta situación, vecinos presentaron una queja formal ante la Delegación Centro, solicitando una inspección urgente por considerar que existe un “riesgo inminente y una posible operación clandestina” en el lugar.

En el documento entregado a las autoridades también se advierte sobre un posible riesgo de incendio, al señalar que en el predio presuntamente se almacenan combustibles, aceites automotrices y otros materiales inflamables sin contar con medidas mínimas de seguridad industrial ni equipo contra incendios, lo que representaría un peligro para la zona.
Los residentes hicieron un llamado a las autoridades municipales para que verifiquen las condiciones de operación del negocio, revisen el cumplimiento de la normatividad correspondiente y atiendan la situación del perro denunciado, con el objetivo de salvaguardar tanto el bienestar animal como la seguridad de quienes viven y transitan por el área.

