El uso de la Clave Única de Registro de Población (CURP) con datos biométricos podría reducir casos de desaparición forzada, pero también ser utilizada con fines punitivos o discrecionales, advirtió Tomás Méndez Acoltzi, integrante del Frente por la Familia de Tijuana.
Sobre el asunto, expresó que la desaparición de menores y jóvenes es un problema grave, pero cuestionó que la medida realmente ayude a resolverlo.
Señaló que en regímenes como el de China, herramientas similares se aplican para control poblacional. Consideró que su impacto depende de las autoridades que la utilicen y de los límites establecidos para su manejo.
Méndez Acoltzi mencionó que en Estados Unidos no existe un sistema equivalente, y cuando se usan datos sensibles, se especifica qué organismos pueden acceder, además de garantizar avisos de privacidad obligatorios.
Destacó que la clave para enfrentar el problema es la profesionalización y la intención real de obtener resultados, sin recurrir a mecanismos que, afirmó, podrían no tener un efecto positivo comprobado.
Indicó que, antes de implementar medidas como la CURP biométrica, deberían presentarse resultados en la reducción de desapariciones y en la eficacia de sanciones, lo cual, dijo, actualmente no se observa en el país.

