A un año de que se celebren las elecciones estatales en Baja California para elegir nuevo gobernador o gobernadora, los resultados de distintas encuestas han dibujado dos nombres que, por ahora, destacan dentro del panorama político de Morena, pero también reflejan la volatilidad y la falta de definición que caracteriza a los procesos internos de los partidos.
La más reciente medición publicada por Plural.mx revela que el alcalde de Ismael Burgueño Ruiz, aparece con alrededor de 21% de las preferencias en un ejercicio demoscópico sobre el relevo institucional en el estado, situándolo como el perfil con mayor reconocimiento entre los simpatizantes de Morena. Pese a ello, los analistas advierten que esta ventaja temprana no garantiza la candidatura final ni un triunfo definitivo en las urnas.
Por otro lado, según la encuesta de GobernArte muestra que la senadora Julieta Ramírez Padilla se perfila como la mujer mejor posicionada dentro del partido rumbo a la elección del 2027, acumulando cifras de respaldo que la colocan como una opción competitiva dentro de su alianza política. Este dato sugiere que la definición de candidaturas internas puede estar lejos de una decisión unipersonal.
El contraste entre ambas encuestas refleja, por un lado, el reconocimiento de Burgueño como figura pública, apoyado por su gestión en la ciudad más poblada del estado, y por otro, la fuerza que puede tener una figura federal como Ramírez, con presencia en el Senado y proyección dentro del partido guinda. Esta dualidad indica que, aunque hay liderazgos, los escenarios internos de Morena aún pueden evolucionar conforme se acerquen las definiciones oficiales.
No obstante, según los análisis se ha señalado que los sondeos a estas alturas sirven más para medir reconocimiento y familiaridad entre el electorado que para predecir resultados definitivos. La política estatal de Baja California ha sido históricamente competitiva y sí, aunque estas cifras ofrecen una fotografía inicial, todas las proyecciones pueden cambiar conforme se articulen propuestas, alianzas y proyectos que conecten con las expectativas ciudadanas.
Mientras tanto, tanto Burgueño como Ramírez representan dos perfiles con potencial y desafíos distintos: uno con experiencia mayoritariamente municipal y otro con rango federal y visibilidad interna en Morena. Aún faltan meses y decisiones clave por parte de los partidos, por lo que la batalla por la candidatura y, eventualmente, la gubernatura, sigue abierta y en continuo movimiento.

