El narcotraficante mexicano Ismael “El Mayo” Zambada aceptó la cadena perpetua que enfrenta en Estados Unidos, de acuerdo con un escrito presentado por su defensa ante la Corte Federal para el Distrito Este de Nueva York. La audiencia para dictar sentencia quedó programada para el próximo 20 de julio, cuando el juez Brian M. Cogan determine la resolución definitiva.
En el documento, los abogados del histórico líder del Cártel de Sinaloa señalaron que Zambada se declaró culpable plenamente consciente de que la única consecuencia legal posible era una sentencia de prisión de por vida. Asimismo, precisaron que no están solicitando una reducción de la pena ni un trato especial respecto a la condena.
Como parte del memorándum de sentencia entregado al juez, la defensa pidió que Zambada cumpla el resto de su vida en un centro penitenciario médico, debido a su estado de salud y a sus 76 años de edad, y que no sea enviado a la prisión de máxima seguridad ADX Florence, en Colorado, donde actualmente se encuentran recluidos Joaquín “El Chapo” Guzmán y el exsecretario de Seguridad Pública Genaro García Luna. El escrito, firmado por su abogado Frank Pérez, sostiene que el acusado acepta la cadena perpetua, pero solicita una recomendación judicial sobre el lugar donde será internado.
La defensa también argumentó que, desde su llegada a Estados Unidos hace casi dos años, Zambada manifestó su intención de declararse culpable, evitó llevar el caso a juicio y no presentó recursos legales previos, lo que —asegura— permitió ahorrar tiempo y recursos al sistema judicial estadounidense. Además, enfatizó que el capo no ha brindado ni pretende brindar cooperación con las autoridades para obtener beneficios procesales.
Ismael Zambada fue trasladado a Estados Unidos el 25 de julio de 2024, luego de arribar en una aeronave privada junto a Joaquín Guzmán López, hijo de “El Chapo” Guzmán. Según la versión presentada por su defensa y la aceptada por Guzmán López ante las autoridades estadounidenses, el capo fue engañado y llevado por la fuerza hasta territorio estadounidense, donde quedó bajo custodia federal.
La captura de “El Mayo” marcó el fin de décadas de liderazgo clandestino al frente de una de las organizaciones criminales más poderosas del mundo. Ahora, con su declaración de culpabilidad y la aceptación de una condena de por vida, el proceso judicial entra en su etapa final, mientras el juez decidirá no solo la sentencia formal, sino también el centro penitenciario donde permanecerá recluido.

