La Secretaría de Economía e Innovación de Baja California y representantes del sector empresarial en Tijuana mantienen posturas encontradas respecto a las cifras de pérdida de empresas y empleos en el estado durante el último año. Mientras el gobierno estatal habla de solidez económica, organismos empresariales advierten una disminución considerable en plazas laborales y unidades económicas.
A inicios de febrero, el Consejo Coordinador Empresarial de Tijuana (CCE) señaló que de enero de 2025 a enero de 2026 se perdieron 18 mil ofertas de empleo en Baja California. Además, indicó que existen ocho millones de pies cuadrados de naves industriales sin utilizar, lo que, a su juicio, refleja una desaceleración en la actividad productiva.
Mientras, el titular de la dependencia estatal, Kurt Honold Morales, volvió a cuestionar dichas cifras tras una reunión con la agrupación Compañías Mexicanas de la Industria de la Construcción en Tijuana, Tecate y Rosarito (Comice TTR). “Esos 18 mil no sé de dónde los sacan (…) han ido con Inegi y con toda la gente que se dedica a eso y les dijeron que no es así como lo pintan”, expresó el funcionario.
Honold Morales sostuvo que la economía bajacaliforniana se mantiene sólida y afirmó que en los últimos dos años el estado ha ocupado el tercer y cuarto lugar nacional en captación de inversión extranjera. “Nosotros estamos muy positivos de que vamos a seguir creciendo”, reiteró, al descartar un escenario de crisis.
En respuesta, el presidente del CCE en Tijuana, Roberto Lyle Fritch, señaló que de enero de 2025 a enero de 2026 se dieron de baja 9 mil 627 empresas en la entidad. Aunque la cifra es menor a la estimación inicial de 18 mil empleos, aseguró que sigue siendo significativa. Añadió que entre enero de 2024 y enero de 2026 se perdieron 29 mil 899 empleos en Baja California.
Lyle Fritch atribuyó esta situación a factores como las sanciones arancelarias impuestas por el gobierno de Estados Unidos y los incrementos salariales acumulados en los últimos siete años, que —dijo— impactan especialmente a micro, pequeñas y medianas empresas, que representan el 98% de la economía local.
Como propuesta, insistió en reducir el impuesto sobre la nómina y otorgar estímulos fiscales, al considerar que “el gobierno debe hacer un esfuerzo adicional” para revertir la tendencia.

