Diferimiento de audiencias no favorece a “El Terrible”, afirma abogado
Ángel Ramírez / mx.aramirez@gmail.com
El litigante José Antonio Serratos sostiene que la postergación de diligencias es común en el sistema penal. Sin embargo, advierte que la falta de resolución prolonga el señalamiento social contra el exboxeador. En este contexto, afirma que el diferimiento de audiencias no favorece a nadie.
El diferimiento constante de audiencias dentro del proceso legal que enfrenta Erik Morales no representa un beneficio para él. En realidad, podría convertirlo en el principal afectado, consideró el abogado José Antonio Serratos. En efecto, el diferimiento de audiencias no favorece en casos de alto perfil mediático como este.
El litigante explicó que la suspensión o reprogramación de diligencias es una práctica habitual cuando las partes no están listas. También es común cuando existen pendientes procesales. “No creo que haya un cuidado especial en contra o a favor de Erick Morales; es común que las audiencias se difieran si no están preparadas”, puntualizó.

Sin embargo, advirtió que la falta de una resolución genera incertidumbre y prolonga el desgaste público. “Incluso creo que él puede ser de alguna manera hasta afectado con que se estén difiriendo las audiencias, porque no se da certidumbre a su caso concreto”, expresó Serratos, al señalar que cualquier persona procesada enfrenta un juicio paralelo en la opinión pública. Por lo tanto, el diferimiento de audiencias no favorece la imagen pública de los involucrados.
Recordó que, aunque el principio de presunción de inocencia establece que toda persona es inocente hasta que se demuestre lo contrario, en la práctica social persiste el señalamiento. “Mientras eres procesado, hay una vista de la sociedad diciendo: ‘por algo estás procesado’”, subrayó.
En ese sentido, indicó que, desde una lógica de defensa, lo ideal sería que las audiencias se celebren lo antes posible para obtener una sentencia definitiva. Así queda claro que el diferimiento de audiencias no favorece a los acusados que buscan certidumbre. “Si yo estuviera en su caso, sería el primero en querer que se resolviera y que todo saliera bien”, concluyó.

