Ángel Ramírez / mx.aramirez@gmail.com
La reciente detención de uno de los narcotraficantes más poderosos en la historia de México provocó reacciones inmediatas en distintos sectores, incluido el empresarial. Para Roberto Lyle Fritch, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) de Tijuana, se trata de una acción “válida” que responde a la exigencia de aplicar la ley, aunque reconoce que estos movimientos generan efectos colaterales temporales.
“Es una acción válida. Prácticamente detener a uno de los narcotraficantes más grandes de la historia de México, con mucho poder, se aplaude”, expresó el líder empresarial, al considerar que los hechos violentos registrados el domingo y todavía el lunes fueron una reacción a ese operativo.


Lyle Fritch admitió que el episodio afectó la imagen del país y, por ende, al turismo, no solo en Baja California sino en diversas regiones. “Mandó una imagen de alguna manera negativa, pero creo que se va recuperando. Vale más afrontar estas acciones que hacerlas a un lado”, señaló, al comparar el contexto actual con estrategias anteriores en materia de seguridad.
Sobre la posibilidad de que surjan disputas internas tras la caída del líder criminal, el presidente del CCE advirtió que ese es precisamente el riesgo. “Ahí está lo malo, que realmente salen disputas y empieza otra vez el problema, pero esperemos que esto se calme y que el gobierno siga tomando esas acciones”, indicó, al reiterar que el sector empresarial ha insistido en la necesidad de una estrategia firme contra la delincuencia organizada.

En cuanto al diálogo con las autoridades, explicó que recientemente sostuvieron reuniones con dos secretarios estatales y con la gobernadora, aunque reconoció que aún no se ha establecido una mesa específica para abordar este tema en particular. “Sí, claro que sí”, respondió al ser cuestionado sobre si contemplan próximos acercamientos.
El dirigente empresarial subrayó que, aunque los efectos inmediatos pueden generar incertidumbre, la economía fronteriza ha demostrado capacidad de recuperación. La prioridad, sostuvo, es mantener la coordinación entre gobierno y sector productivo para evitar que la violencia vuelva a sacudir la actividad turística y comercial de la región.

