La gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, destacó que la construcción de la planta desaladora de Playas de Rosarito representa uno de los proyectos hídricos más importantes para el futuro del estado, al señalar que permitirá garantizar el abastecimiento de agua para las próximas generaciones.

Durante su exposición, la mandataria afirmó que su administración ha realizado una inversión sin precedentes en infraestructura hídrica y colocó a la desaladora de Rosarito como la obra de mayor alcance dentro de esta estrategia.
“El proyecto más grande, sin duda, la desaladora de Rosarito”, expresó Ávila Olmeda, quien sostuvo que la planta será construida mediante recursos públicos y con la participación coordinada de los gobiernos federal y estatal.
La gobernadora señaló que uno de los principales beneficios será diversificar las fuentes de abastecimiento de Baja California y disminuir la dependencia que actualmente mantiene la entidad respecto al agua proveniente del Río Colorado, recurso fundamental particularmente para la Zona Costa.
“Va a ser la planta desaladora más importante de Latinoamérica. Lo cual nos va a permitir también ya no depender únicamente del Río Colorado, sino que nos va a dar mayor soberanía hídrica”, afirmó.

Marina del Pilar contrastó el esquema actual con proyectos planteados durante anteriores administraciones estatales encabezadas por el PAN, los cuales, afirmó, contemplaban mecanismos que trasladaban parte de los costos hacia los usuarios. En ese sentido, aseguró que el nuevo proyecto tendrá carácter completamente público.
La mandataria sostuvo que bajo este modelo el objetivo es mantener el acceso al agua como un derecho y evitar que la infraestructura implique una carga adicional mediante las tarifas. “Mediante la inversión pública, el agua se garantiza como un verdadero derecho humano y no como una mercancía”, enfatizó.
Finalmente, informó que el proyecto ha requerido un proceso prolongado de preparación y que aproximadamente diez días atrás fue licitada la primera etapa, mientras que posteriormente continuarán las siguientes fases de construcción. Reiteró que se trata de una obra 100% pública, que considera estratégica para fortalecer la seguridad y soberanía hídrica de Baja California.


