Luego de que el presidente municipal de Tijuana, Ismael Burgueño Ruíz, planteara la posibilidad de trasladar la fila para cruzar a EEUU hacia la zona de la canalización del río Tijuana, especialistas indicaron que aunque es viable, esta decisión debe considerar medidas integrales para brindar soluciones de movilidad.
Este plan, que contempla un paso elevado para facilitar el acceso a Playas de Tijuana, permitiría que quienes se dirigen a territorio estadounidense puedan continuar su marcha sin la intervención de inspectores en la zona.
Al respecto, el arquitecto Jesús Ignacio Carlos Huerta señaló que la medida podría resultar funcional, pero advirtió que deben considerarse ajustes en la operatividad al llegar a la línea fronteriza para evitar cuellos de botella.
En ese sentido, Carlos Huerta destacó la importancia de la señalización y del control de tiempos para el ingreso, citando como ejemplo prácticas observadas en Miami, donde la integración vehicular se agiliza mediante semaforización y señales de velocidad.

También mencionó la necesidad de que los proyectos sean integrales, considerando problemas detectados en nodos viales como el del libramiento y la carretera libre a Rosarito, donde, afirmó, la falta de señalética ha derivado en accidentes.
Por su parte, el arquitecto Julio César Campos Pérez, coincidió en que la propuesta requiere coordinación binacional, indicando que la capacidad de acceso también depende de la disposición del gobierno estadounidense para abrir más puertas de entrada.

