El diputado local Jaime Cantón calificó como innecesaria la controversia generada por los viajes en primera clase del senador Gerardo Fernández Noroña, al considerar que este tipo de situaciones colocan al movimiento de izquierda en una posición defensiva que obliga a dar explicaciones sobre conductas personales de sus representantes.
En declaraciones a medios de comunicación, Cantón señaló que, más allá de si el salario de un senador alcanza o no para ese tipo de gastos, el problema radica en el mensaje que se envía y en el contexto político que se genera. Afirmó que estas acciones terminan por involucrar a todo el movimiento en debates que desvían la atención de los temas centrales.
El legislador expresó su decepción desde una perspectiva personal y generacional, al recordar que Fernández Noroña fue una figura que inspiró a muchos jóvenes identificados con la izquierda desde finales de la década de los dos mil, por su discurso combativo y su defensa de las causas sociales. Consideró lamentable que ahora, dijo, el propio senador se coloque en una situación que pone en entredicho ese legado.
Cantón subrayó que Fernández Noroña es fundador del movimiento de izquierda que actualmente gobierna el país y que, precisamente por ese peso histórico, debería cuidar más sus decisiones públicas. Insistió en que no se trata de juzgar el uso del dinero personal, sino de asumir la responsabilidad que implica representar un proyecto político con determinados valores.
En ese sentido, el diputado local sostuvo que este tipo de polémicas resultan innecesarias y generan escándalos que distraen la atención de las verdaderas prioridades. A su juicio, las discusiones públicas deberían centrarse en los problemas estructurales que afectan a la población y no en debates que consumen tiempo y capital político.
Finalmente, Cantón enfatizó que temas como el derecho a la vivienda, el acceso a rentas justas y la defensa de los derechos sociales deben ocupar el centro de la agenda pública. Aseguró que mantener el foco en estas causas es fundamental para no desviar al movimiento de los objetivos que, afirmó, dieron origen a su lucha y razón de ser.

