Los recientes apagones registrados en Tijuana provocaron afectaciones a la actividad productiva, la movilidad y el funcionamiento general de la ciudad, advirtió José Luis Contreras, presidente de la Asociación de Industriales de La Mesa de Otay (AIMO).
Quien ademas, señaló que la principal preocupación es la falta de información clara sobre las causas de las fallas eléctricas.

El líder empresarial explicó que, aunque las pérdidas no han sido cuantificadas, los impactos fueron evidentes, especialmente en la zona industrial de Otay. Indicó que el daño no fue mayor debido a que el incidente ocurrió en un día en el que varias empresas realizaban labores de mantenimiento y no operaban a su máxima capacidad, aunque recalcó que sí se registraron afectaciones reales.
Contreras señaló que los apagones se presentaron de manera simultánea en distintas zonas de la ciudad y que, en algunos casos, las suspensiones del servicio eléctrico se prolongaron por más de 12 horas, con restablecimientos parciales que derivaron en nuevas interrupciones en otros puntos.
Advirtió que este tipo de fallas no solo impactan a las empresas, sino también a los trabajadores y a la población en general, y subrayó que no existe una postura clara por parte de la empresa responsable del suministro eléctrico sobre lo ocurrido ni sobre las medidas para evitar que se repita.
El presidente de AIMO indicó que durante la temporada invernal, especialmente en días de lluvia, los apagones son frecuentes en el parque industrial de Otay, llegando a registrarse más de uno por semana. Explicó que incluso interrupciones breves pueden generar retrasos prolongados en la operación de las plantas, debido al tiempo que requiere reiniciar equipos y líneas de producción.
Finalmente, señaló que en algunos casos las empresas se ven obligadas a suspender turnos completos por falta de condiciones para operar, por lo que hizo un llamado al sector eléctrico a actuar con mayor previsión, transparencia y seriedad para evitar afectaciones recurrentes a la industria y a la ciudad.

