El Congreso de Aguascalientes decidió modificar la Ley de Educación estatal para dejar fuera el uso del llamado lenguaje inclusivo en las escuelas y reforzar, en su lugar, el uso de las reglas tradicionales del español.
La reforma fue aprobada por mayoría, con 16 votos a favor, y plantea cambios al artículo 13 de la legislación educativa. En términos prácticos, la medida busca que en todos los niveles escolares se utilice el idioma conforme a las normas gramaticales reconocidas oficialmente.
Con esto, en las aulas se priorizará el uso del español tal como lo establecen instituciones como la Academia Mexicana de la Lengua y la Real Academia Española, dejando de lado expresiones como el uso de (“nosotres”, “todes”, “elles”, “amigues”, “compañeres”), para referirse a grupos de personas.
Quienes impulsaron la iniciativa argumentan que el objetivo es mejorar la comprensión lectora, la escritura y la comunicación entre estudiantes, al mantener un lenguaje estandarizado dentro del sistema educativo.
La decisión no ha pasado desapercibida, ya que el tema del lenguaje inclusivo ha generado debate en distintos sectores del país, entre quienes lo consideran una herramienta de inclusión y quienes defienden el apego a las reglas tradicionales del idioma.

