La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció que el próximo lunes enviará al Congreso de la Unión el Plan B de la reforma electoral, una iniciativa que busca reducir privilegios y gastos en congresos locales y gobiernos municipales, así como fortalecer los mecanismos de participación ciudadana.
De acuerdo con lo adelantado por la mandataria, la propuesta contempla establecer topes al presupuesto que reciben los congresos estatales y los municipios, con el objetivo de disminuir costos administrativos y limitar beneficios considerados excesivos dentro de la estructura política local.
El planteamiento cobra relevancia al observar el tamaño de algunos presupuestos legislativos en el país. Por ejemplo, el Congreso de Baja California cuenta con un presupuesto de 871 millones 687 mil 582 pesos, mientras que el Congreso de Michoacán ejerce 1 mil 209 millones 114 mil 280 pesos. En el caso de la Ciudad de México, el Congreso local opera con un presupuesto de 1 mil 886 millones 307 mil 510 pesos, colocándose entre los más altos del país.
Sheinbaum explicó que la iniciativa busca reducir privilegios dentro de los poderes legislativos locales y canalizar recursos hacia las entidades federativas y municipios, estimando que los ajustes podrían generar ahorros cercanos a los 4 mil millones de pesos.

Además, el proyecto plantea fortalecer la consulta popular y otros mecanismos de participación ciudadana, con el objetivo de que la ciudadanía tenga mayor incidencia en decisiones públicas relevantes.
La presidenta subrayó que con el envío de esta iniciativa cumple con el compromiso de impulsar cambios en el sistema político que respondan a las demandas ciudadanas, particularmente en materia de austeridad y reducción de privilegios dentro de la clase política.

