Periodistas de BC exigen garantías y justicia para colega acusado de terrorismo en Veracruz
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Atahualpa Garibay / atahualpagaribay@gmail.com

En un enérgico acto de solidaridad y defensa de la libertad de prensa, integrantes del colectivo Yo Sí Soy Periodista de Baja California, así como reporteros, fotógrafos y camarógrafos, alzaron la voz este domingo para exigir garantías para el ejercicio libre y seguro del periodismo en México.

La convocatoria se realizó en el Monumento a Las Tijeras de Tijuana, en el marco del Día Nacional del Periodista, donde también se unieron a la exigencia de retirar la acusación de terrorismo contra un periodista en Veracruz.

Durante la manifestación, los comunicadores expresaron su repudio al uso de la criminalización como herramienta para frenar la libertad de expresión y denunciaron una creciente ola de represión contra profesionales de los medios en distintas regiones del país.

Entre las consignas que resonaron con fuerza estuvieron: “La verdad no se calla con cárcel”, “No a la represión gubernamental” y “Somos periodistas, no terroristas”. Los carteles reflejaron la preocupación del gremio ante la vulnerabilidad creciente de quienes ejercen el periodismo.

Uno de los momentos más contundentes fue la intervención de Sonia de Anda, periodista e integrante del colectivo, quien subrayó la gravedad de que el periodista José Luis Gamboa, en Veracruz, haya sido acusado de terrorismo por realizar su labor informativa. Gamboa, conocido por su trabajo de investigación sobre el crimen organizado, enfrenta una acusación que amenaza con sentar un precedente peligroso para la libertad de prensa en el país.

De Anda expresó su rechazo de manera contundente: “La criminalización de los periodistas es una forma de acallar la verdad. No podemos permitir que se use el miedo y la represión para silenciar a quienes informan”, afirmó durante su intervención.

Los periodistas de Baja California también señalaron que la violencia contra comunicadores, ya sea a través de amenazas, agresiones físicas o acusaciones injustificadas, es una realidad persistente que debe ser atendida por el Estado mediante medidas efectivas de protección y respeto a los derechos fundamentales.

La manifestación concluyó con un llamado urgente a la sociedad para respaldar el trabajo periodístico, recordando que, como se leía en uno de los carteles: “Sin libertad de expresión no hay democracia”.