María Elena Andrade Ramírez, fiscal general del Estado, confirmó que la salida de Rafael Orozco de la Fiscalía Central respondió a una renuncia voluntaria, sin relación con versiones especulativas difundidas recientemente.
La funcionaria explicó que la dimisión fue presentada de forma directa y aceptada tras una conversación privada en la que también se abordaron pendientes institucionales y temas personales que, según señaló, no serán revelados.
Andrade Ramírez indicó que Rubén Alfredo, fiscal regional en Tijuana, asumió temporalmente el cargo como encargado del despacho por ministerio de ley, mientras se define la continuidad o reestructuración del área.
Respecto a lo mencionado por la gobernadora del estado, Marina del Pilar, quien pidió a medios cuestionar sobre la dimisión de Rafael Orozco, la fiscal declaró que “aquí está la respuesta” e hizo énfasis en que la aceptación de la renuncia fue una decisión interna de la Fiscalía.
Al respecto, añadió que las responsabilidades ejercidas por Orozco Vargas durante cuatro años fueron reconocidas institucionalmente y que el puesto conlleva exigencias que, en ocasiones, influyen en decisiones personales o familiares.
Finalmente, recordó que Rafael Orozco ocupaba una posición relevante dentro de la estructura de la FGE, siendo el segundo en jerarquía, y reiteró que su salida no obedeció a una destitución.

