Ángel Ramírez / mx.aramirez@gmail.com
El doctor en Derecho Fiscal, Adolfo Solís, calificó como una medida “sin bases sólidas” la propuesta para reducir la jornada laboral a 40 horas semanales, al considerar que responde a una lógica populista que podría frenar el crecimiento económico del país.
En su análisis, el especialista señaló que obligar a las empresas a contratar más personal para cubrir el déficit de ocho horas por trabajador generaría un impacto financiero inmediato. “Las 40 horas es un invento gubernamental que no tiene bases sólidas. Está basado en un tema populista donde trata de beneficiar a la población, aparentemente para que descanse más, pero pone en riesgo la productividad y el crecimiento de las empresas”, expresó.

Solís advirtió que esta medida podría traducirse en un “estancamiento social y corporativo”, al elevar los costos operativos y limitar las posibilidades de ascenso dentro de las organizaciones. Según explicó, al destinar recursos a nuevas contrataciones, las empresas reducirían inversiones en expansión, innovación o desarrollo tecnológico.
Asimismo, subrayó que México no cuenta con una base empresarial predominantemente tecnológica, como ocurre en países asiáticos, sino que su fortaleza radica en la manufactura y la oferta de mano de obra. “Somos un país de manufactura, no somos Japón, Taiwán o Corea. Si encarecemos la operación, generamos un letargo económico, corporativo y productivo que puede afectar el desarrollo empresarial a largo plazo”, sostuvo.

El fiscalista concluyó que, más que generar bienestar sostenido, la reducción de la jornada podría impactar la competitividad nacional si no se acompaña de políticas estructurales que fortalezcan la productividad y modernización del sector empresarial.

